Escrito por da-beat, el 30 de noviembre de 2008, a las 23:36

Aquí tenemos otra de las perlas matemáticas de Michael Scott, el personaje principal de la serie “The Office”:

Nos recuerda a nuestros métodos infantiles para sortear algo, ¿verdad? “Pito, pito, gorgorito…”, “Pito, pito, cirolito…”, “Una, dola, tela, catola…” y similares, porque la tradición oral es lo que tiene: te alejas 20 kilómetros y lo dicen de otra forma. Sería interesante que añadiérais en los comentarios cuál era el método que usábais vosotros de pequeños, seguro que encontrábamos unos cuantos nuevos.

Volviendo al tema del post, estos juegos infantiles dejan de ser aleatorios a cierta edad, cuando uno descubre (o inventa, según la otra parte del eterno debate) que siempre es la misma cantinela, con el mismo número de sílabas, y que se puede anticipar el resultado. Ese momento es tan válido como cualquier otro para decir que “perdemos la inocencia”. Y es que la aleatoriedad, como dice Stéphanie, en la (genial) película “La ciencia del sueño” de Michel Gondry, es muy difícil de conseguir:

(Parece una contradicción, porque se sabe que la entropía (el desorden) de un sistema cerrado siempre aumenta, pero localmente, si no tienes cuidado, el orden acaba colándose)

Pues posiblemente ese es el mayor problema de la estadística: evitar el orden y elegir una muestra aleatoria, requisito imprescindible para que sea una buena muestra, y que pocas cumplen. Por ejemplo, las encuestas telefónicas, que parecen números sacados al azar de la guía, están limitándose a personas con teléfono, excluyendo así a todas las que no lo tienen, o que no salen en la guía.

Cuánta sabiduría encierra el cine.


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Hay 2 comentarios

  1. Caulfield dijo:

    Has tocado un tema muy complejo, como era tu intención, jeje. La aleatoriedad.

    En mi opinión, en el segundo vídeo confunden que algo aparentemente ordenado
    no puede ser de naturaleza aleatoria, y no tiene porqué.
    Por definición algo es aleatorio si no podemos predecir su resultado a priori… no
    se dice nada acerca de que tenga que seguir una distribución de probabilidad uniforme o de que tenga que mostrar patrones caóticos, que es lo que creo que se insinúa el vídeo.

    Una pregunta para ti, desde mi desconocimiento 🙂 : Los físicos decís que la aleatoriedad sólo existe a nivel cuántico pero, ¿es así, o sólo es una limitación puramente tecnológica?

    Qué dolor de cabeza da pensar sobre estos temas.

  2. da-beat dijo:

    Bravo Caulfield, siempre das en el clavo. En el segundo vídeo dicen que “la organización siempre se cuela” y eso es precisamente lo que hacen ellos, ordenar los papeles de una forma desordenada, para que parezca que es aleatorio. Ese es un error bastante común en estadística: cuando has reunido unos cuantos datos, puedes caer en el error de pensar, por ejemplo, “no hemos preguntado a ningún niño”, y hacerle la encuesta a uno precisamente porque parece que si la encuesta es aleatoria tiene que haber niños, niñas, adultos y ancianos por igual, cuando lo que debe ser igual es la probabilidad de ser elegidos.

    En cuanto a tu pregunta, imagino que te refieres a “¿es aleatorio, o no hemos encontrado un orden?”. No puedo responder por los demás, solo lo que a mi me parece. Evidentemente, como todas las respuestas de la ciencia, es la respuesta actual, es decir, limitada no solo por la tecnología, sino por la teoría conocida. Quizá dentro de unos años haya aparatos nuevos o teorías nuevas que lo desmientan pero, hoy, las partículas se comportan como funciones de onda, resultado de una mezcla aleatoria de todas las funciones de onda posibles.

    Hasta ahí puedo leer 🙂

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