Escrito por da-beat, el 29 de febrero de 2008, a las 18:46

Esta semana he tenido el grandísimo honor de ser el protagonista de uno de los escritos de Morala Merino. Al igual que al Rey, “me llena de orgullo y satisfacción” este hecho, así que lo traigo al blog para que todos podáis disfrutar de sus palabras.

Espero poder agradecérselo en persona dentro de poco. Mientras tanto, sirva este post como reverencia a tan magna persona (el médico no sabía lo que decía cuando le recomendó “vida normal”).


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Hay 3 comentarios

  1. Chelucana dijo:

    ¡Qué honor, Da-Beat! Es legítimo que tu vanidad se hinche con tal homenaje. Gracias por compartirlo.

  2. da-beat dijo:

    Muchas gracias por contestar, Chelucana. El objetivo real del post era otro: que Morala Merino se decidiera a contestar algo en el blog. Pensé que dedicándole un post, no se resistiría, pero ya veo que es duro, muy duro… 🙂

  3. Morala Merino dijo:

    ¡Qué blando eres Da-Beat! ¿ Sabes lo que piensa, pero no dice, Morala merino de Morala Merino?

    Educado en los frailes
    revirado en la calle,
    enredabailes, truhán y cabildero.
    Mires por donde mires,
    se me ve el plumero.
    Y si puedo…
    ¡Qué te voy a contar!
    Me columpio al ras de suelo.
    Un mal chaval en el fondo,
    de la piel del diablo.
    Bajos instintos
    y más bajas pasiones
    sueños nada modélicos.
    Vena poética, bilis colérica
    y fístula patética.
    Gato por liebre,
    si te descuidas, con queso.
    Como no diría Machado, malo
    en el buen sentido de la palabra malo.
    Cuando soy cantamañanas
    procuro serlo por la noche
    para esquivar tu reproche
    y encuacarte con mis mañas.
    Y no soy lo que soy
    y no aparento lo que es cierto,
    pero de tanto hacerlo
    en el oficio soy diestro.
    Me considero un punto y a parte
    que domina y es maestro en el arte
    del que no va siempre
    con la verdad por delante.
    No digas
    que no estás advertido.
    No sueñes
    que cambie con el tiempo.
    No olvides
    que figura y sueño
    hasta la sepultura
    o más allá si viene a cuento.

    Morala Merino

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