1. Fernando dijo:

    Da-beat, tal vez ya lo conozcas pero, con tu entrada, me he acordado del cuento de Isaac Asimov, “La sensación de poder” (aquí). Cada año, a principio de curso, se lo doy a leer a mis alumnos, no sé si con mucho o poco éxito (algunos no saben ni siquiera quién es Asimov. Y eso que van a ser en su mayoría ingenieros. O tal vez por eso… 😀 ). Como dices, las calculadoras son útiles, muy útiles, y sirven para muchas cosas. Pero también para convertirnos en seres atrofiados para el cálculo. Como si nos pusiéramos prótesis cada vez que salimos a caminar, o a correr…
    Un saludo,

    fernando

  2. da-beat dijo:

    Lo conozco, de hecho pensaba en él mientras escribía el post. Yo también se lo pongo a leer a los alumnos, como trabajo de clase, y les pido que respondan a unas preguntas (resumen del cuento, si es real o ciencia ficción, si podría pasar en la realidad, etc). Me temo que con poco éxito, pues muchos responden que es real, y muy pocos se dan cuenta de qué trata el texto en realidad. No sé si no lo leen o lo leen y realmente no lo entienden, pero eso me preocupa más que el hecho de que no conozcan a Asimov: la comprensión lectora. Eso me hace darme cuenta de que debemos trabajar el fomento de la lectura desde todas las materias.

    No lo puse en el post para no extenderme, pero ya había hablado de él en el foro de NoSoloMates (precursor de este blog y del que tendré que rescatar varios artículos, porque el foro cada vez funciona peor), a raíz de un artículo de Miquel Barcelo en la revista Tribuna de Astronomía de Abril de 2004.

    Saludos.

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